Rehabilitación

 

 A.-ANTECEDENTES

El Castillo está asentado  en la Cava del Castillo, en el barrio Alto de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda –provincia de Cádiz-, sobre un solar de unos 8.500 m2 aproximadamente, con acusada pendiente en sentido Sur-Norte.

El Castillo en sí ocupa una extensión de 4.480 m2, según escritura y linda por la derecha, entrando y fondo con el Carril de los Ángeles – actual calle Cava del Castillo- y por la izquierda con el Carril de San Diego.

Presenta planta cuadrangular, con patio de armas central, defendida en los ángulos por torreones cuadrangulares y cubos semicilíndricos en los centros de las cortinas. En el vértice norte avanza la torre del homenaje de planta hexagonal. Protege el conjunto una primera línea de defensa a modo de barbacana almenada con cubos semicilíndricos en las cortinas. El acceso primitivo a la fortaleza se realizaba a través de un puente levadizo que salvaba la cava seca situada delante del flanco Suroeste de la barbacana, y tras recorrer la liza se penetraba en el patio de armas por una puerta definida por buharda y rastrillo emplazada al lado izquierdo del cubo de la cortina Noroeste. Sorprende en ésta puerta las tallas de cantería decorativa: arco conopial que arranca de baquetones apoyados en fondos de lámpara ochavados en los que se lee "Marinus de Neapoli", nombre posible del escultor, y tímpano con bajorrelieve de doble figura de sirena. Una tarja epigráfica, hoy desaparecida, surmontaba la composición, ornamentada también con blasones de las casas de Guzmán y Mendoza y los segures emblemáticos del propio Duque. La fortaleza, que sirvió de alojamiento a los Reyes Católicos el año 1477, estuvo artillada desde su erección hasta principios del siglo XVIII, en que perdió importancia defensiva por las continuas retiradas del río. Amenazada de ruina a finales del mismo siglo, sufrió diversos reparos y transformaciones a lo largo del siglo XIX, sirviendo de alojamiento a las tropas francesas de ocupación durante la guerra de la Independencia

Como ya se ha comentado anteriormente, el Castillo en sí  se encuentra totalmente aislado de cualquier otra edificación, como corresponde a su antiguo uso defensivo. Linda por todos sus aires con una zona ajardinada rodeada a su vez por viales públicos de manera que no existe ninguna referencia arquitectónica inmediata.

Dada su antigüedad, es probablemente preexistente a cualquier tejido urbano y, según los datos que se dispone, se encontraba unido, a través de un foso,  a las murallas de la ciudad por la parte de  los torreones situados al Noroeste y al Sureste, mientras que toda la barbacana situada más hacia el  norte estaba protegida por el barranco que cae hasta el nivel el mar.

Al parecer se comunicaba mediante un subterráneo con el Palacio de los Duques de Medina Sidonia, situado en la proximidad, como se explicará más adelante.

En la actualidad se encuentra integrado en el tejido urbano, en la zona más significativa de la ciudad, rodeado de casas señoriales, iglesias y bodegas.

Está clasificado como BIEN DE INTERÉS CULTURAL      -BIC- , primero por la Ley del Patrimonio Histórico Español 16/1985 y el R.D. 111/1986, y más adelante, con el traspaso de competencias, por la  Ley 1/1991 de Patrimonio Histórico  de Andalucía y por el Decreto 19/1995, ambos de la Junta de Andalucía.

 

B.-APROXIMACION AL ESTUDIO HISTORICO.ARTISTICO

Poco se ha podido averiguar hasta el momento de los orígenes de Sanlúcar de Barrameda, pero su fundación debió de ser antigua pues ya es citada por historiadores como el latino AVIENO, el griego ESTRABÓN, el gaditano POMPONIO MELA , y el árabe EL IDRISI. Todos ellos citan una torre, faro o lugar sagrado, del que, aparentemente deriva el nombre de “SOLUCAR”.

Más documentada está la época árabe en la cual varios cronistas hablan de “un pequeño poblado que estaba al lado de un castillo con siete torres”, que, al parecer era el nombre que se daba al Alcázar Viejo o Fortaleza. Según parece estaba situado en la actual Plaza Alta, ocupando terrenos del actual alacio de Niebla, Iglesia de la O, Cárcel, Pósito, etc. Solamente, según los especialistas,  queda una torre, sobre la cual se construyó posteriormente el actual campanario de la Iglesia Mayor o de Nuestra Señora de la Expectación por el hijo de Vandelvira

Según los datos disponibles, este Alcázar y las murallas de Sanlúcar fueron levantadas por Guzmán el Bueno, primer Señor de Sanlúcar hacia 1295, para defender la ciudad de los ataques de lo moros benimerines que llegaron en numerosas incursiones y razias hasta la propia Sevilla. Esta teoría esta refrendada por los estudios de un lienzo de muralla existente, en buen estado de conservación, de factura castellana y no árabe.

Hay que considerar que, según los datos históricos, Sevilla no se conquista hasta 1248 y Jerez  hasta 1264 por lo que la repoblación de una ciudad como Sanlúcar, situada al lado del mar no debió resultar tarea fácil, en tanto no contase con la protección que ofrecían entonces murallas y alcázares. (Manuel Romero Tallafigo)

La existencia de este Castillo puede seguirse documentalmente hasta el siglo XVI en que aparece en franca ruina, con solamente alguna de las torres y murallas en pié.

Es por ello que el séptimo Señor de Sanlúcar, D ENRIQUE DE GUZMÁN, llamado el MAGNÍFICO,  levantó el nuevo castillo, así como también el de Niebla, Trigueros, Vejer, etc.

Así lo describe BARRANTES MALDONADO:

“Derribó hasta los fundamentos el Alcázar de la villa de Sanlúcar de Barrameda que estaba junto a la plaza e iglesia mayor, que no dexó mas de una torre por memoria, que es agora casa del consistorio; e la razón fuñe que cuando se hizo aquel castillo batía la mar doscientos pasos del castillo, donde agora está el jardín del nuevo duque e las tierras de las herrerías; e como se fue más poblando Sanlúcar y echando tierra y va más reirayendo la mar e estaba ya apartada la mar cuatrocientos o quinientos pasos del castillo, e por estar en medio del pueblo era menos fuerte y poco provechoso, por lo cual hizo un castillo a una punta del pueblo fuera de la puerta de Sevilla, sobre un barranco, lugar aparejado para dende allí hacer fuarda al puerto de Cenfanejo”.

Así también lo atestigua PEDRO DE MEDINA, a pesar de que la tradición cuenta que es obra de romanos, godos o árabes. Algunas fuentes incluso,  afirman que la Torre del Homenaje es anterior al resto del castillo -de los siglos XII o XIII-. Sin embargo, no existen pruebas documentales ni arquitectónicas que justifiquen estas versiones.

Parece pues cierto que la fortaleza fue construida –con la aportación de los vecinos del arrabal que entregaron 200.000 maravedíes- entre 1477-78 por el VII Señor de Sanlúcar y II Duque de Medina Sidonia, don ENRIQUE DE GUZMÁN “EL MAGNÍFICO”, cuyo lema era: “Las cosas más peligrosas conmigo aseguran su peligro”.

Así se recoge en el privilegio que el Duque dio en Huelva el 3 de Diciembre de 1478, para la población de la ribera, con el siguiente párrafo:

“por facer bién e merced a todos los vecinos e moradores que agora son e fueron en la arrabal de de ribera de la mar de la mi villa de Sanlúcar de Barrameda, que en la dicha ribera tienen solares y casas e tiendas e delanteras e otros edificios m emostraron algunos títulos e cartas de mercedes e ventas e compras por do las poseían , e allende dello por todos los dichos edificios e solares e casas e tiendas, me dieron e pagaron por servicios dos cientos mil maravedís para las obras de los alcázares nuevos de la mi villa de Sant Lucar .....”

El lugar elegido para el emplazamiento de la fortaleza, fue en uno de los ángulos del recinto amurallado de la villa recayente al mar sobre barranco y e un puntal del terreno, precisamente el ángulo del Nordeste, elegido sin duda porque el otro tenía la defensa natural de la mayor altura de los barrancos sobre los que asentaba, además de estar junto a una de las puertas, la llamada de Sevilla y sobre el puerto de la villa, hacia Barrameda (Bonanza) y, como dice, BARRANTES MALDONADO, el surgidero de Canfanejos. (op. Cit Pedro Barbadillo Delgado)

Forma parte junto a los Castillos del ESPÍRTU SANTO Y DEL SALVADOR, del gran sistema defensivo estructurado en el acceso a Sevilla siendo pieza fundamental de la defensa del Guadalquivir

Según D. PEDRO BARBADILLO que cita a D. PEDRO DE MADRAZO en su obra ESPAÑA Y SUS MONUMENTOS, lo describe con las siguientes palabras:

“.... asienta sombrío un denegrido castillo de planta cuadrangular con doble recinto y barbacana, formando primero y segundo piso, torreones cuadrangulares en las esquinas y cubos cilíndricos en cada lienzo de las murallas; en su ángulo Noroeste sobresale cuerpo principal que también es cuadrangular y en la esquina de éste, al mismo viento se alza otro cuerpo exagonal que es el más alto de todos y al cual se llega por la parte superior por una puerta cornopial.”

Análoga descripción hace del castillo D. FERNANDO DE GUILLAMAS y, al parecer, añade la teoría de la torre almohade, cuando dice:

“Probablemente en el siglo XII se ejecutaría la magnífica torre exagonal de fábrica sólida y aventajada, de robustez y elevación considerable, que en su centro contenía la escalera que daba comunicación a los diferentes pisos y a la plataforma de la misma..... todo ello rodeado por otro recinto en forma casi abaluartada con dor órdenes de fuego, unos acasamatados y otros sobre el terraplén.”

En un ambiente de finales de la E.M. y la incipiente Edad Moderna, podemos imaginarnos las tareas de construcción de la fortaleza en la que participaron los canteros cuyas huellas permanecen indelebles gracias a las marcas que dejaron en los sillares. Además de éstas, hay otras que ofrecen diversas representaciones: inscripciones, juegos, esquemas de máquinas de guerra y distintos tipos de embarcaciones de época.


Inscripciones en las paredes

Al Castillo acudieron en 1477 los REYES CATÓLICOS con el fin de conocer la imponente fortaleza y calibrar el gran poderío económico y militar de GUZMÁN EL MAGNÍFICO, si bien adujeron la romántica excusa de que la Reina deseaba ver el mar. Partiendo de Sevilla, fueron recibidos por cien navíos que -según cuenta Barrantes Maldonado- había aquel día en Sanlúcar; el recibimiento fue espectacular: salvas de artillería, trompetas, y dos mil hombres a caballo consumaron una ceremonia digna de los reyes.

Tal parece que la verdadera razón de ese viaje fuera el de poner orden a las reyertas que tenían entonces el Duque de Medina.Sidonia y el Marqués de Cádiz y a solicitar la ayuda de ambos para la toma de Granada

El Castillo no siempre estuvo en manos de los Duques de Medina Sidonia. Basta recordar que en 1508 FERNANDO EL CATÓLICO tomó todas las fortalezas de don ENRIQUE PÉREZ DE GUZMÁN, el IV Duque, quien había proclamado el reino independiente de Andalucía. A partir de entonces, según consta en diversos archivos como el de Simancas, la casa Ducal, en la persona de D. Alonso inició negociaciones con la Monarquía hasta conseguir su devolución en tiempos de Carlos I que, en 1520, se lo devolvió por su fidelidad y apoyo en la guerra de las Comunidades.

La Fortaleza permaneció en manos del ducado hasta 1645 en que se incorporó a la Corona, según testimonio ceremonial que describe el escribano de cámara ALONSO PORTERO. De los usos del castillo podemos imaginarnos numerosas historias: la defensa de la ciudad, bastión de los Duques en sus luchas con otros nobles andaluces, depósito de armas y alojamiento de tropas. Se cree también que fue residencia de la casa Ducal, lo cual no parece probable, toda vez que los documentos históricos aseguran que vivieron en el Alcázar viejo y que con anterioridad a la construcción del castillo ya existía el palacio que se había labrado junto a la Iglesia Mayor. Este extremo ha sido confirmado personalmente por la actual Duquesa, ISABEL ÁLVAREZ DE TOLEDO, en base al archivo de la familia.

Estuvo artillada desde la época de su construcción y así lo demostraría su estructura y disposición si no constara documentalmente

Por él pasearon los escuderos continos (la escolta de los duques), la guardia de los vecinos armados, las milicias fijas de finales del XVI, y la guardia de los DUQUES DE MONTPENSIER. Y para defenderlo contaban con un arsenal de artillería pesada: cañones, medias culebrinas, falconetes, picas, lanzas, arcabuces, barriles de pólvora, bolas de cañón, etc.

Esto nos permite recordar que en 1698 el marqués de Villanueva ordenó el traslado de la artillería pesada a CARTAGENA DE INDIAS, sustituyéndose por piezas más ligeras.

Existen datos de los alcaides de la fortaleza desde 1459 hasta 1751 en los libros de acostamientos de la casa Ducal.

La Fortaleza se habilitó como cuartel en 1736 y durante la dominación francesa sirvió como cárcel para prisioneros de la BATALLA DE BAILÉN y, después, como cuartel general de las tropas invasoras.

No está claro si fue en este momento (Reinado de Carlos III) cuando se construyeron las cuatro crujías que actualmente podemos observar, aunque así se afirma en un escrito de ISIDRO GRACIA DEL BARRIO

En 1798 amenazaba ruina el edificio, acordándose hacer la obra precisa con cargo a la Hacienda del Estado, y en 1801 se hicieron nuevas obras que, según los datos disponibles duraron 45 días. Parece ser que, en esta época, fue cuando se hizo el acceso directo al patio que hoy figura como entrada principal desde la plaza de Santiago.

A mediados del XIX, fue reconstruido un pedazo del ángulo de poniente y un torreón que había frente al carril de los Ángeles y  albergó la guarnición de escolta de los DUQUES DE MONTPENSIER.

Durante la GUERRA CIVIL se utilizó como vigía o puesto de escucha, con la misión de avisar del paso de los aviones y dar la alarma en caso de proximidad de algún enemigo. También sirvió de cárcel para los detenidos en Sanlúcar durante el alzamiento, y posteriormente como prisión militar.

Indisolublemente ligada a la historia y origen de la ciudad, esta impresionante fortaleza fue testigo de muchos y significativos acontecimientos. Sin embargo, aparece hoy como abandonada, a pesar de que en 1970 pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de la ciudad, que lo adquirió a la Junta Central del Acuartelamiento del Ministerio del Ejército, y de que en 1972 fuera declarado Monumento Histórico Artístico.

 

C.- ESTUDIO CONSTRUCTIVO BASICO

No existe, al parecer, un estudio en profundidad del castillo, aunque se están llevando a cabo investigaciones en varias instancias, como el Archivo de la casa Ducal de Medina-Sidonia, el archivo histórico del Ejército y los de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

De la información que se tiene hasta el momento se puede reseñar la siguiente:

 

INFORME DE 1725

En 1725 se hace un informe por el Servicio Histórico Militar en el que se describe el “fuerte” y su estado, que se transcribe a continuación.

Santiago, que así  llaman al castillo de Sanlúcar de Barrameda, está situado en una pendiente quasi al medio de dicha ciudad, tiene al lado que mira al Norte, al Río Guadalquivir, de la orilla del cual en marea alta dista 300 toesas y de la medianería del canal por donde están obligados a pasar lo navíos de gran porte 1.300 pasos más o menos; estos fueron en tiempos de Excmo. Sr. Duque de Medina Sidonia y al presente es de su Majestad.

Sus fábricas consisten en una muy antigua y bien fuerte masonería y su figura es un cuadrado guarnecido en sus ángulos, cada uno de una torre de la misma especie, que domina por encima de la cortina como las terceras partes de su altura, excepto la que se halla en la derecha del frente al Norte, que tiene de lado, el doble del lado de las demás, como también su altura mayor que las referidas, ésta sirve de ala de Armas y tiene sus bóvedas de más superior grueso. En la diagonal, prolongación de su capital, hacia la campaña, o en su  mismo ángulo flanqueado, tiene otra exagonal que llaman del Homenaje, que mira por encima de todas las otras, y tiene de diámetro, de un ángulo a otro, poco más o menos que la diagonal de la cuadrada antedicha, al medio de la cortina hay otras medias redondas, cuyo [diámetro] está en la línea exterior del parapeto de la misma cortina éstas son todas macizas, menos al nivel de la plaza del Castillo, en donde tienen cavidad con troneras ahora arruinadas. Estas torres son poco más altas que la cortina y poco menos que las otras referidas, las tres cuadradas más pequeñas, tienen cada una cuatro altos abovedados, sin los últimos ......... descubiertos, a todas se comunica por la gola, de manera que a las que están en las del frente al Sur, se vá por la escalera de palo ...... menos al que está al ........ del marchapié de la cortina que por el mismo se entra a las de la izquierda del lado Norte, a los dos primeros de abajo, se va por el cuartel de los artilleros, al tercero por la casa del Gobernador, y al último cubierto por el mismo que a los demás de la cortina, a este mismo piso se hallan las puertas que conducen a lo alto de la cuarta torre que es la mas grande de las cuadradas, alrededor de sus parapetos, están una especie de masehículo a forma de ladroneras, de esta después se comunica al segundo alto de la del Homenaje, al medio de la cual se halla una escalera de cuatro asientos que lleva a lo mas alto y descubierto de dicha torre, como también a lo mas bajo de ella que es al mismo nivel que la Plaza del Castillo t Sala de Armas, por donde presentemente se entra alo mas bajo de la del Homenaje, por estar ahora muradas la última puerta de la escalera. En estas primeras y más bajas bóvedas, se hallan treinta tinajas, cada una tiene una dimensión de tres pies y cinco de alto y todas en buen estado. Entre el primero y el segundo alto hay un entresuelo, parte del cual está impracticable y medio derruido. El frente que mira al río tiene su parapeto guarnecido de almenas, como también las dos torres cuadradas del Sur. Los cuarteles que están a las espaldas deste frente están arruinados y fuera de servicio, debajo de estos está una caballeriza, capaz de doce pesebres, ya quasi enterradas por las inmundicias que han dejado introducirse en ellas. La casa del Gobernador es lo mejor que se halla en este Castillo, pues es bastantemente capaz y bien entremetida, debajo están unos cuarteles, y entre éstos y ella un entresuelo que pertenece a la misma.

La escalera que es la sola que sube a esta casa es también la sola que sube a lo alto de la cortina y las porciones que es entre la casa del Gobernador y esta altura, están quasi que imprecticables, por haberle quitado a todos los escalones las maderas que forman los anchos y altos de ellos.

A la espaldo, del frente al Norte y pegado al mismo cuartel de los artilleros están unas paredes de una casilla, incapaces por lo de deshechas que están de mas servir, tiene también a esta misma parte una puerta que paso a la falsa braga. El Pozo que está en la plaza de Armas  es profundo de ocho t[oesas] 3 p[ies], tiene de agua 4 t[oesas] y no se sirven al presente de ella por estar sucia, que antes dicen no bebían de otra.

A todo lo referido que llaman el Castillo Viejo, paralelamente le circunda una falsa braga hecha, según dicen por el abuelo del último Duque, antes de que su Majestad se impropiara de ello. Esta, que podía hacer sus razonables defensas pues las [murallas] están hechas por dar o mejorar las pocas o ningunas que tiene el castillo, se halla con la misma posición de la interior, que por ser las caras paralelas a su cortina, no pueden ser usadas de una pieza, si la necesidad diera la ocasión servirse de ellos. Por el último Duque dicen haber sido éstos en alguna parte mejorados por las casamatas que se ven en los baluartes que miran al Sur y para los del foso, el uno a la espalda de la entrada antigua y el otro entre la falsa braga y  torre del Homenaje y torre de la sala de armas, con las troneras que en ellos se hallan las que son de muy poca defensa, pues casi todas no miran que delante de sí mismas y están en parte que no dan la menor defensa a las murallas. Las baterías o plataformas que se hallan en los sobredichos dos baluartes fueros hechas después de la desposesión de los Duques y están todas arruinadas como también las embrasuras y parte de los parapetos deste recinto.

En el baluarte de la derecha, del frente al Oeste se halla una escalera de   a cuatro asientos, que servía para bajar a la comunicación soterranéa que había desde el castillo al Palacio de los Duques, la que como también las escaleras, están del todo arruinadas. En este mismo frente estaba ......... la puerta para entrar al Castillo y ............ por una pasarela de masonería con su puente levadizo, de todo lo cual no queda que unos bien pocos vestigios. Estas puertas hacía ya cincuenta años que se cerró y pocos mas que se abrió la otra que al presente existe. Este último recinto o falsa braga es de una muy débil masonería y en muchas partes de simple tapia y por consecuencia de muy poca utilidad. El foso que circunda los tres lados de Este, Sur y Oeste, el de los dos primeros lados está ciego, y el último, la mitad al Sur ciego y barranco hacia el Norte y eso por las cuatro calles. La contraescarpa apenas se reconoce que tal fue y las pocas que se ven son cuatro piedras puestas así en seco. Todo lo referido está rodeado de casas poco mas o menos a tiro de pistola; a la misma distancia, al Oeste hay una altura que domina poco menos que la falsa braga de aquella parte y hacia el Sur, frente al baluarte de la derecha, hay otra adentro el tiro de ........... y ............  de las torres medianas del castillo capaz de una batería de ocho piezas y a las espaldas de esa, a dos tiros de pistola, porción de la muralla de la ciudad, aún mas alta que la referida altura, bastante fuerte y cuasi paralela al castillo por lo cual y demás razones antecedentes, parece incapaz de hacer la mínima defensa y resistencia, si estuviese aún con la mínima fuerza atacado.

 

REFORMA DE 1756

De la Memoria del proyecto de restauración de 1989, redactado por D. FERNANDO VILLANUEVA SANDINO, y al margen de lo ya citado anteriormente, cabe destacar lo siguiente.

En 1756 se proyecta una importante reforma del Castillo que queda recogida en el Plano existente en el Servicio Histórico Militar y que recoge JOSE ANTONIO CALDERON QUIJANO, en su libro “LAS DEFENSAS DEL GOLFO DE CADIZ EN LA EDAD MODERNA”. El proyecto fue redactado por JERÓNIMO MARQUELLI.

[La barbacana] se conectaba con la muralla de la ciudad por dos extremos, el Noroeste y el Sudeste; y el ingreso desde el interior de la ciudad se hacía a la barbacana a través de una puerta con rastrillo y puente levadizo sobre el foso, situada en la cara Oeste, pasándose al interior de la Plaza de Armas por una puerta situada en la cara Norte, llamada Puerta de la Sirena, ricamente decorada con un bajorrelieve en el que se representa una sirena lo que motiva su nombre. Dicha puerta, con decoración plateresca, se encuentra firmada con el nombre de [su autor] “MARINUS DE NEAPOLIS”, del que no hemos podido encontrar ninguna referencia.

Según la descripción de D. PEDRO BARBADILLO DELGADO, en su HISTORIA ANTIGUA Y MEDIEVAL DE SANLUCAR DE BARRAMEDA,

 “La torre principal tendría indudablemente en su coronación un almenado del que no queda ni aún el menor vestigio. ... La torre que se yuxtapone a la del homenaje es mucho mayor y seguramente constituía el núcleo principal habitado. Hoy consiste en una amplísima nave terminada en una gran bóveda en cuyas esquinas puso el Duque por pintura que se conservó hasta nuestros días los dos segures o alabardas de su divisa. En el centro e la bóveda, falta desde tiempo inmemorial el estuco, quedando un desconchado por lo que se ignora lo que habría pintado, pero seguramente sería el escudo de los Guzmanes... La mucha altura del techo y la existencia de algunos huecos en las paredes hacen suponer que esta nave tendría un piso en medio que la dividiría en dos, una superior que constituiría la estancia principal de la fortaleza y otra inferior que serviría de paso a la torre del homenaje y desde la cual alguna troneras o barbacanas dirigían los fuegos de la artillería contra el pasadizo. En los superior de esta torre a la que hay acceso desde la del homenaje por una pequeña puerta gótica, con troneras artilleras para su defensa, existía un varadla saliente sostenido por canes de piedra que aún subsisten. Desde allí dos escaleras de acceso descendían hacia el camino de ronda cubierto que daba la vuelta por encima de la muralla de la fortaleza.”

El recinto interior estaba ocupado solamente en dos de sus lados, el Oeste y el Sur. La edificación al Oeste, era la más importante, tenía dos plantas con dos crujías y era la casa del Gobernador. Por la planimetría del siglo XVIII se puede observar que constaba de dos arquería superpuestas de características mudéjares, con pilares de ladrillo ochavados y arcos peraltados de medio punto, inscritos en un alfíz. La galería inferior estaba abierta y la superior cerrada con una ventana en cada vano. En su extremo sur, se situaba la escalera que era el único acceso a toda la parte alta del recinto

La edificación situada en el costado Sur era de una sola planta y de menor entidad que la anterior y debía utilizarse como alojamiento de la tropa. Las caballerizas se situaban en una planta de sótano, debajo de esta parte, a las que se accedía mediante una rampa situada en el patio de armas, situada adosada al costado Este. En el centro del patio se encontraba un pozo con un abrevadero.

Al parecer, en 1644 se construyó un ajibe en el Centro del patio.

Delante de la torre Noroeste, en la barbacana, existía  una escalera que conducía a un subterráneo, que según la descripción de 1725, llegaba hasta el palacio de los Duques.

Ya a principios del   siglo XVIII la barbacana había sido rellenada de tierra, excepto en algunos puntos, donde se situaban las batería de artillería, esta operación de relleno que se hace de una sola vez tuvo sin duda razones de refuerzo de las murallas frente a la artillería.

 

POSTERIOR REFORMA SIN CONFIRMAR

Sin embargo, y contradictoriamente en apariencia, más adelante, en la misma memoria se cita:

La reforma propuesta en 1756 consistía en la reedificación de la crujías Oeste y Sur y la construcción de una nueva planta en el costado Norte, con tres plantas de altura, y anteponiéndoles un pórtico, que configuraba sí el patio de armas. Solamente quedaba sin serle adosada ninguna edificación el costado Este por el interior del recinto.

También se construía el espacio existente entre la barbacana en sus frentes Norte y Sur con una edificación de dos plantas de altura que se apoyaba en ambos muros del castillo.

La edificación que se realiza y es la que hoy podemos ver, recubre de forma homogénea todos los lados interiores del patio, con dos plantas y una sola crujía de gran dimensión

En otro proyecto posterior de Restauración,  del mismo arquitecto FERNANDO VILLANUEVA, se cita:

“No sabemos si  la reforma proyectada se llegó a realizar, y después se demolió para ejecutar el edificio que hoy conocemos. pues lo cierto es que el aspecto que hoy presenta no responde al proyecto conocido, datando por la apariencia de las edificaciones que se construyen de nueva planta, en torno al Patio de Armas., del siglo XIX”.

 

REPARACION DE 1801

Según el libro HISTORIA MEDIEVAL DE CADIZ Y SU PROVINVIA A TRAVES DE SUS CASTILLOS, de PABLO ANTÓN SOLE Y ANTONIO OROZCO ACUAVIVA, en 1798 se declaró en ruina la fortaleza y en 1801 se le hicieron diferentes reparaciones y se abrió el acceso directo al patio que hoy tiene como entrada principal desde la Plaza de Santiago , con una portada coronada por un frontón partido.

 

RESTAURACION DE MEDIADOS DEL SIGLO XIX

Según los mismos autores, a mediados del XIX se volvió a repara cuando se habilitó para la escolta del Duque de Montpensier, y en 1932 fue cedido al Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda

 

RESTAURACIONES  DE 1971, 1985, 1987

Posteriormente, según parece se realizó en 1971 una restauración a cargo del Arquitecto D. JOSÉ MENÉNDEZ PIDAL, de parte de la coronación de las murallas, ejecutándose la obra por CONSTRUCCIONES JUAN BECERRA.

Más recientemente y como ya se ha citado, se han producido tres restauraciones sucesivas por el arquitecto FERNANDO VILLANUEVA SANDINO.

En 1985, se restauran tres alas de la cubierta del edificio del Patio de armas, se efectúa la consolidación de un talud del Torreón de la barbacana en la zona Oeste de la Torre del Homenaje, la consolidación de paños de murallas por la zona de la entrada actual y la restauración de la torre semicircular. Se derribaron construcciones extrañas y se hicieron excavaciones en varios tramos para restitución de niveles. Además se  Habilitó de un trozo del ala contigua al acceso actual para vivienda del personal de vigilancia del castillo. También, aunque en el Proyecto no queda suficientemente claro, se hace el saneamiento de la vivienda y patio principal del Castillo por la constructora ALBERTO DOMÍNGUEZ BLANCO.

En 1987 se intenta efectuar una restauración total pero, por falta de presupuesto al parecer, solamente se restaura un ala de cubierta orientación Este, posiblemente la que quedó pendiente de 1985, y se restauran asimismo la torre hexagonal del Homenaje, las cuatro semicirculares y lastres de las esquinas, así como la coronación de las murallas de las torres mencionadas. No parece que dicho programa se llevara a cabo en su totalidad, pues, al menos, la parte de la coronación de las torres no ha sido ejecutada.

En 1989, y también dentro de un programa en principio más ambicioso se acometen las siguientes obras:

1.- Actuación sobre la edificación del patio de armas a base de:

2.- Actuación en recinto amurallado

Tampoco parece que se llegase a realizar toda la actuación, presumiblemente por problemas de presupuesto.

En el mismo año  de 1989, se redacta un tercer proyecto de Restauración por encargo de la CONSEJERIA DE CULTURA DE LA JUNTA DE ANDALUCIA,  con objetivos también ambiciosos:

 

Tampoco parece que llegara a terminarse este ambicioso programa, y muy recientemente parte de estas restauraciones se han visto completamente arruinadas por el incendio que se produjo en el ala Norte del patio de Armas.

 

ACTUACIONES URGENTES   DEL 2004 AL 2008

Ante el enorme deterioro tanto del Castillo en sí como de sus murallas y barbacanas, a partir del 2004, bajo los auspicios de OFFICIA, se ha ido interviniendo en distintas zonas, empezando por las que ofrecían mayor peligro de desprendimiento, bajo un Plan Director que pretende continuar las actuaciones durante los próximos 7-10 añps-
 
            Las actuaciones han incluido:

 

Evidentemente los estudios que, al día de hoy, se siguen realizando, entre otros,  por D. Alberto Ocaña,  arrojarán más luz sobre que se están realizando, tal y como se recoge en las I JORNADAS DE DEFENSA DEL PATRIMONIO CULTURAL, celebradas en el 2001 en Barcelona cuando establece que se deben  “Efectuar análisis rigurosos y contrastados de carácter histórico, estético, estructural, constructivo, técnico, etc., según lo que corresponda a cada temática a intervenir, todo ello conveniente documentado y representado en una cartografía de calidad extrema”.

De acuerdo con las especificaciones del PROGRAMA DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DE BIENES CULTURALES DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA, estas actuaciones permitirían poner en valor una parte del conjunto, de forma que “las expectativas de un uso concreto una vez restaurado, hagan pensar en el mejor mantenimiento y rentabilidad de la inversión”. Ese es el mismo espíritu que inspiró la CARTA DE ATENAS EN 1931, cuando dice “La Conferencia recomienda mantener, cuando sea posible, la ocupación de los monumentos que les aseguren la continuidad vital, siempre y cuando el destino moderno sea tal que respete el carácter histórico y artístico”.

Más adelante se pretende también actuar sobre el entrono inmediato, pues ,no en vano, en la CARTA DE CRACOVIA DEL 2000 -PRINCIPIOS PARA LA CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL PATRIMONIO CONSTRUIDO-, se establece que “El proyecto de restauración para áreas históricas contempla los edificios de la estructura urbana en su doble función”.

 b) los valores espaciales internos que son una parte esencial del edificio.

De acuerdo con el avance para  un posible PLAN DIRECTOR, para el desarrollo de intervenciones concretas en fases sucesivas, presentado en su día,  “la secuencia de etapas que se propone debe permitir además que el resto de las necesarias obras que han de llevarse a cabo, puedan serlo sin afectar en demasía a las partes que se vayan restaurando y que vayan siendo puestas en funcionamiento, sin menoscabo de la seguridad de los visitantes”.

El criterio básico es el de la mínima   intervención,  es decir, el de Consolidación, en su sentido más estricto, con operaciones tales como: